Una persona puede tener otros en su vida a los que llama enemigos, pero ¿qué pasa si el enemigo es su propio yo?

La gente puede no ser consciente de que puede hacer de sí misma su peor enemigo para la felicidad o el éxito. Hay diferentes razones que uno puede examinar para determinar si lo están haciendo o no.

1. NO AL CAMBIO No al cambio

Las personas que se sienten mal consigo mismas suelen ser el tipo de personas que no aceptan los cambios en la vida. La constante en el mundo es el cambio, pero hay tipos de personas que son incapaces de aceptarlo y adaptarse a él.

Están seguros en su propia zona de confort.

No es necesariamente un problema estar cómodo pero si se producen cambios hay que reaccionar de forma positiva. Para llegar a ser una persona más productiva, debe estar dispuesta a salir de su zona de confort y aceptar los cambios que puedan producirse en la vida.

Resistirse al cambio en ciertos aspectos de la vida puede llevar al estancamiento. El cambio puede ser beneficioso y debe perseguirse para que la vida tenga más sentido.

2.

No creer en uno mismo puede generar dudas. La creencia de que no puedes hacer algo o incluso hacerlo con más éxito que otras personas de tu entorno, es una razón por la que uno podría considerarse su peor enemigo.

El tipo de persona que se dice a sí misma que no puede hacer algo y que es imposible puede ser su propio enemigo. Esta persona puede empezar a sentirse mal consigo misma porque no quiere intentarlo antes de decirse a sí misma que ya no lo ha conseguido.

Este tipo de personas puede fracasar por no hacer nada en lugar de arriesgarse a intentar algo, sea cual sea el resultado.

3. Depender de los demás

Saber que alguien está ahí para cuidar de ti puede ser algo positivo. Puede darte la sensación de seguridad cuando surgen problemas. Pero a veces esta idea de tener a alguien de quien depender se transforma en una dependencia malsana, en ciertas personas.

Se vuelven demasiado dependientes, hasta el punto de olvidar cómo resolver los problemas por sí mismos. Demasiada dependencia no es saludable porque puedes olvidar cómo cuidar de ti mismo.

Por eso, las personas que se vuelven demasiado dependientes de alguien pueden encontrar menos desafíos en la vida y ésta comienza a volverse aburrida. Han dejado que otros hagan las cosas por ellos en lugar de hacerlo ellos mismos.

En algún momento, pueden reconocer esto y sentir que se han convertido en su propio enemigo al ser menos independientes.

4. SENTIMIENTOS DE ANSIEDAD Sentimientos de ansiedad

Preocuparse demasiado por el futuro puede ser perjudicial, pero hay personas que lo temen sin perspectiva. Este tipo de personas piensan en el futuro como algo por lo que preocuparse en lugar de esperar a ver si los problemas realmente van a ocurrir.

Preocuparse constantemente les hace la vida infeliz a ellos mismos y a los que les rodean. Si nos preocupamos demasiado por las situaciones o los acontecimientos, esto puede llevarnos a la depresión y reforzarnos. La ansiedad puede causar infelicidad y estar en este estado puede hacer que se cuestionen las decisiones de la vida.

Estos sentimientos pueden llevar a alguien a verse a sí mismo como poco saludable.

5. Confiar en los demás más que en uno mismo

Otro problema de algunas personas es la falta de confianza en sus propios instintos. Si deciden realizar algo, necesitan que los demás les confirmen que realmente pueden hacerlo. Dependen de los consejos de los demás en lugar de confiar en su propio ánimo.

Estas personas sólo pueden seguir instrucciones y necesitan que se les diga lo que tienen que hacer porque confían más en las opiniones de los demás que en las suyas propias. Esto podría llevar a una baja autoestima y podría ser la causa de que alguien se vea a sí mismo como un enemigo.

6. PROYECTAR NEGATIVIDAD Una persona que proyecta demasiada negatividad puede empezar a caer mal a través de sus acciones. Hay casos en la vida en los que no todo encaja, pero dejar que la negatividad se apodere de uno puede causar más infelicidad.

Centrarse en cambiar las emociones negativas por positivas es una forma sostenible de vivir. Algunas personas no saben cómo superar los encuentros negativos de la vida y cambiar su visión por la positiva.

Si la visión que se tiene de la vida es negativa, puede haber una mayor tendencia a tener una vida orientada negativamente. Esto podría hacer que alguien se convierta involuntariamente en su propio enemigo.

7. Preocuparse demasiado por las opiniones de los demás

Preocuparse por las opiniones de los demás, más que por las propias, puede ser una forma improductiva de vivir la vida. Hacerlo puede llevar a la decepción y a no ser fiel a uno mismo.

Si la persona se preocupa demasiado por lo que piensan los demás en lugar de vivir la vida en sus propios términos, puede sentirse desequilibrada. Mostrar un comportamiento que crees que es apropiado para la multitud que te rodea sólo para impresionar a los demás significa no ser quien realmente eres.

Si la persona se centra en esto, podría causar decepción. Este camino podría llevarle a no ser quien realmente quiere ser porque se preocupa demasiado por complacer a los demás. Tratar de encajar en la visión del mundo de otra persona puede causar problemas a largo plazo.

Las personas que practican este tipo de comportamiento suelen ser infelices y empiezan a experimentar emociones negativas.

8. Jugar a lo seguro

Este tipo de personas son las que no hacen un esfuerzo sostenido porque no quieren asumir los riesgos asociados a las decisiones. Van a lo seguro en la vida y aceptan lo que se les ofrece.

Eligen no comprometerse con otros que podrían llevar a una mejora de su vida a través de la competencia. Se contentan con lo que tienen de momento y dejan que la vida haga los cambios por ellos.

Esta puede ser una forma de sentirse más seguro a corto plazo, pero si ocurren cosas inesperadas esto podría llevar a lamentarse. El hecho de no presionar más en diferentes momentos de su vida puede obligarles a aceptar situaciones indeseables más adelante.

Han dejado que su negatividad les convierta en su peor enemigo al negarse a comprometerse y a empujar para desarrollar su potencial.

9. Esperar a la vida

Las personas que esperan a que las cosas sucedan en su vida no están suficientemente motivadas.

Las personas que retrasan la solución de los problemas o esperan la inspiración exterior son el tipo de personas que no se consideran a sí mismas como exitosas. Si nadie te motiva o te inspira, sé tú quien se inspire para ti o para los demás.

Motívate para lograr las cosas que crees que son un reto a perseguir. Sentarse y dejar que la vida ocurra a tu alrededor puede hacer que la gente se vea a sí misma de forma negativa. Ser proactivo y encontrar tu propio camino puede ser la forma de revertir estos sentimientos.

De lo contrario, una persona puede, a largo plazo, verse a sí misma como su propio enemigo, limitando su progreso.

Resumen

Las personas pueden causar problemas en su vida que son sus propias decisiones. Si éstas ocurren repetidamente, pueden llevarlas a ver sus acciones como un enemigo de su éxito o felicidad.

Pueden revisar las razones que pueden llevar a alguien a verse a sí mismo como su peor enemigo y pensar en cómo cambiar para mejorar.

¿Te estás poniendo en tu propio camino? Deja un comentario a continuación.