Cuando era adolescente, me encantaba la serie de misterio Nancy Drew. Quer√≠a ser como Nancy Drew. Ten√≠a la cabeza tan bien puesta sobre los hombros, a pesar de que se enfrentaba constantemente al peligro y nunca terminaba de ¬ęenganchar¬Ľ a Ned, el chico guapo sobre el que siempre se lanzaba la bella y adinerada Helen.

A trav√©s de esos personajes, pude hacerme una idea de los tipos de personas que me encontraba en mi vida diaria: tipos de car√°cter: buenos, malos, ego√≠stas y desinteresados, etc. Esta serie probablemente inici√≥ mi historia de amor por los libros que contin√ļa hoy en d√≠a.

En el instituto, por supuesto, le√≠mos todos los cl√°sicos: Matar a un ruise√Īor, Romeo y Julieta, Las uvas de la ira, Moby Dick, Hamlet, La fiera de cristal, Crimen y castigo, El gran Gatsby, Historia de dos ciudades , y muchos m√°s.

Por qué la lectura favorece el desarrollo personal

No recuerdo que nunca no me gustara un libro que estuvi√©ramos leyendo. Eso continu√≥ tambi√©n en la universidad. Y de adulto, la afici√≥n contin√ļa, aunque de vez en cuando se a√Īade a la lista algo de no ficci√≥n.

Pero la ficción es la gran maestra, ya que contribuye a nuestro propio desarrollo personal al menos de las 10 formas siguientes:

1) Conocimiento de la naturaleza humana

Conocemos todas las personalidades posibles a través de la lectura, y ganamos comprensión de lo que motiva los comportamientos de las personas.

Podemos estudiar a los personajes que aparecen en esas páginas, observar cómo reaccionan y responden unos a otros, cómo afrontan los conflictos y exponer sus puntos fuertes y débiles. Adquirimos perspectiva sobre aspectos como el desinterés, la codicia, la ambición o el egoísmo, los tipos de rasgos de personalidad que encontramos en la vida real.

A través del análisis de estos personajes en la literatura, he desarrollado mejores métodos para tratar con la gente de mi mundo.

2) Resolución de problemas

Una de las grandes cosas de la literatura es que el personaje principal siempre tiene un conflicto y problemas que resolver.

La forma en que se resuelven esos problemas, y el proceso que se utiliza, nos da un gran entrenamiento para resolver los problemas (a menudo cómo no resolverlos) con los que nos enfrentamos en la vida.

Por supuesto, Romeo y Julieta no resolvieron bien sus problemas, y aprendemos de esta obra los peligros de la impulsividad, una buena lección para los adolescentes. Los ávidos lectores aprenden a evitar los errores que suelen cometer los personajes de la ficción.

3) La imaginación

A medida que envejecemos, muchos de nosotros perdemos la imaginaci√≥n que tanto nos entreten√≠a cuando √©ramos ni√Īos.

Cuando nos llevan a nuevos lugares y conocemos a personas √ļnicas, nuestra imaginaci√≥n se estimula. Nos situamos en ese entorno y nos imaginamos c√≥mo debe ser. La ciencia ficci√≥n hace eso por m√≠, al igual que las novelas hist√≥ricas como Historia de dos ciudades .

James Michener era un maestro a la hora de estimular la imaginación de sus lectores: somos capaces de ponernos allí, geográfica e históricamente, mientras se desarrolla su saga. Alimentar nuestra imaginación permite nuevas ideas y un pensamiento divergente.

4) Vocabulario y habilidades ling√ľ√≠sticas

Los lectores √°vidos tienen un vocabulario mucho m√°s amplio que los que evitan este pasatiempo. Y la lectura de buenos libros proporciona modelos de buen lenguaje y escritura. Las investigaciones demuestran que el desarrollo del lenguaje, tanto oral como escrito, que se fomenta con la lectura de libros, da lugar a un mejor aprendizaje en general.

Los adultos que han leído mucho y que siguen leyendo son capaces de captar material escrito complejo con mucha más facilidad, y son mejores escritores en general. Se trata de habilidades profesionales que son difíciles de aprender más tarde en la vida.

5) Alivio del estrés/escape

Los efectos mentales y físicos del estrés están bien documentados. Para aliviar el estrés, realizamos una serie de actividades: ejercicio físico, meditación y, sí, lectura. Los estudios han demostrado que la presión arterial se reduce durante el acto de leer.

Y la lectura nos permite centrarnos en algo distinto a nuestros estresores y problemas. Un buen argumento nos transporta a otro lugar, una forma de evasión mucho más saludable que el alcohol o las drogas.

6) Los lectores desarrollan la empatía y la tolerancia

La empat√≠a es la capacidad de ponerse ¬ęen el lugar¬Ľ de otro y ver un problema, una circunstancia y un comportamiento desde su perspectiva.

A medida que hacemos esto en nuestra lectura, se traslada a la vida real. Aprendemos a juzgar menos a los dem√°s, comprendiendo que no hemos tenido las experiencias que han formado sus personalidades.

7) Los lectores son personas m√°s interesantes

La exposición a la historia, la política, la ley y los lugares insólitos, se convierte en un almacén de conocimientos que guardamos en nuestra memoria.

Esta base de conocimientos nos permite conversar sobre diversos temas, tanto social como profesionalmente. Las personas con grandes bases de conocimientos generales son m√°s valoradas en el mundo profesional.

8) Los lectores adquieren una perspectiva m√°s amplia

El desconocimiento de otras culturas, religiones y etnias fomenta la hostilidad y el miedo. El conocimiento y la comprensión de todas ellas fomenta la comunicación, la aceptación y la tolerancia.

Dada la perspectiva global que todos debemos desarrollar, la lectura es lo más parecido a la experiencia real. Y cuando nos enfrentamos a experiencias reales con culturas, sistemas de creencias y otras etnias, tenemos la comprensión para establecer relaciones sólidas y mutuamente respetuosas.

9) Los lectores ven las relaciones causa-efecto

Ver las relaciones causa-efecto es una habilidad de pensamiento crítico muy valorada. A través de la ficción, somos capaces de ver cómo las decisiones que toman las personas tienen un impacto no sólo en ellos mismos, sino en los demás que les rodean y, a veces, en la sociedad en su conjunto.

Los lectores llegan a comprender la necesidad de considerar todos los efectos posibles cuando hay que tomar decisiones difíciles.

10) Los lectores tienen un importante ¬ętiempo a solas¬Ľ

El mundo es un lugar ajetreado. Nos pasamos el día rodeados de otros, inundados de estímulos que bombardean nuestros sentidos y nuestra mente. A veces, es difícil desconectar toda esa estimulación y conseguir el descanso que necesitamos.

Cuando leemos, especialmente al final del d√≠a, nuestro mundo se tranquiliza. Nuestro cerebro empieza a tranquilizarse y a prepararnos para el descanso. A los lectores les resulta mucho m√°s f√°cil conciliar el sue√Īo por la noche -¬Ņqui√©n no necesita una buena noche de sue√Īo?

Los beneficios de la lectura no pueden ser exagerados.

Son intelectuales, psicol√≥gicos y saludables. Pero a√ļn m√°s, la lectura nos lleva a lugares de nuestra mente a los que nunca ir√≠amos de otra manera. Sigue leyendo!